La solidaridad y el compromiso social: Valores clave para amortiguar los efectos de la crisis

María Viver,
Presidenta de la Fundación Randstad.
http://www.randstad.es

La solidaridad y el compromiso social son dos valores imprescindibles para afrontar con solvencia la actual situación económica y laboral. En los tiempos que corren, la suma de esfuerzos y la estrecha colaboración entre los distintos actores representa una de las llaves que abre la multitud de puertas de este laberíntico y complejo mercado laboral en el que vivimos. La puesta en práctica de ambos valores sirve, además, como factor amortiguador de los trágicos efectos que estamos viviendo en estos duros años ocasionados por la crisis.Todos tenemos que poner de nuestra parte en la medida de nuestras posibilidades. Las empresas tenemos que ayudar y solidarizarnos más que nunca con nuestros empleados y estos tienen que valorar el esfuerzo y el compromiso, en algunos casos, de las compañías por tomar el camino más difícil en la actualidad: restructurar costes organizativos salvaguardando el puesto de trabajo y el bienestar de su equipo de profesionales.

Ahora más que nunca es el momento de ayudarnos, dar más por menos y creer en nuestras posibilidades como individuo, como empresa y como país. Este es el punto de partida para enderezar el camino, generar confianza y comenzar a crear empleo.

Esta forma de afrontar la realidad es vital, pero hay que ser consciente de que la salida del túnel y la llegada a nuestro lugar de destino (la dinamización del mercado laboral, crecimiento del consumo y estabilidad de la economía) no se encuentra a escasos metros ni a pocos minutos. El destino está a unas cuántas paradas del punto en el que nos encontramos en este momento.

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA FUNDACIÓN

Hasta alcanzar nuestro objetivo común es muy importante la solidaridad y el compromiso social de forma individual y colectiva para mitigar la dureza de la crisis. Desde Randstad creemos firmemente en ello y, desde 2004, estamos trabajando muy duro y de forma muy intensa para llevar a cabo esta labor y compromiso social.

Para nosotros la Fundación es un fiel reflejo de esta responsabilidad con la sociedad y, sobre todo, con los más desfavorecidos, con las personas que más ayuda y apoyo necesitan en este delicado momento. Somos conscientes de que estamos ante una tarea ardua y un reto difícil, pero es nuestro deber, como empresa y como fundación, invertir recursos, esfuerzos y dedicación en facilitar y mejorar los hábitos laborales y existenciales de nuestra sociedad.

2.000 EMOCIONES Y SATISFACCIONES GENERADAS

La principal misión de Randstad y su Fundación es dar forma al mercado de trabajo para contribuir a dar salida laboral y favorecer, especialmente en el caso de la Fundación, al bienestar de colectivos desfavorecidos. Gracias a la labor de nuestro equipo de profesionales, basado en su experiencia y conocimiento, 2011 se ha convertido en un año histórico. Más de 7.000 nuevos personas han trabajado por mediación nuestra, 6.200 personas mayores de 45 años se han reincorporado al mercado de trabajo y hemos alcanzado las 2.000 contrataciones gestionadas directamente por la Fundación.

Pero lo más gratificante es que de estos datos subyacen una historia, una emoción y una satisfacción al volver a sentirse útiles como profesionales. Se trata de personas que el azar les ha puesto la vida en una situación de dificultad respecto a otras; y que gracias a la ayuda de la Fundación Randstad han logrado hacer frente a una minusvalía, una enfermedad o una desigualdad con la obtención de un puesto de trabajo.

LOS TIEMPOS Y EL MERCADO LABORAL ESTÁN CAMBIANDO

Su entrada o reincorporación como profesionales es un ejemplo de que la sociedad está cambiando y se ha concienciado del valor profesional y humano de estas personas. Las crisis sociales y económicas, tanto a nivel internacional y nacional, suelen golpear a los más desfavorecidos y a las clases más desprotegidos. Esta no es una excepción y los colectivos más desamparados son los que están sufriendo con mayor virulencia esta trágica situación. Pese a ello, en los últimos años se han superado los estereotipos y las barreras culturales y sociales existentes; y cada vez es más fácil ir a un taller de mecánica, a una consultora, a un buffete de abogados, a un bar o a un banco y ser atendido por un profesional que presenta algún grado de discapacidad.

Esto es una gran noticia que debemos celebrar. Pero no menos importante es que la práctica totalidad de los clientes no percibe ese grado de discapacidad. Hay estudios solventes que concluyen que la productividad y la eficiencia en el puesto de trabajo de estos profesionales son mayores que la del resto de sus compañeros.

Para los que apostamos desde hace años por la igualdad de oportunidades, la justicia y el compromiso social, la incorporación de profesionales con discapacidad al mercado laboral representa un logro en todos los ámbitos.

Para los trabajadores es un triunfo al recuperar lo que nunca debían haber perdido: el derecho de desarrollar una actividad laboral y aportar su granito de arena a la sociedad. Para las empresas y nuestro país es una victoria, ya que pueden disponer a su servicio de las ganas, el esfuerzo y el talento de personas en cuyo ADN se encuentra el afán de superación.

EL PUNTO DE PARTIDA PARA LA RECUPERACIÓN

Este espíritu y esta predisposición ante la vida y las situaciones adversas son determinantes para alterar el contexto actual. Este es el punto de partida y el camino que debemos tomar para asumir el reto al que nos estamos enfrentando todos los españoles a diario, tanto el director de una multinacional o una pyme, como el empresario, el empleado o el autónomo.

Cierto es que hay otros muchos más elementos que suscitarán la recuperación económica y la creación de empleo. Ahora bien, una actitud positiva y un espíritu de superación, a nivel colectivo e individual, son la inflexión para que los otros elementos surjan efecto.

Todos tenemos nuestra parte de responsabilidad y compromiso social ante esta situación. El momento requiere de la ayuda de todos y para todos, por muy insignificante que pueda parecernos.

Desde Randstad apostamos desde hace unos años por esta dirección y trabajamos desde la Fundación para contribuir a elimi­nar todas las barreras y obstáculos que dificultan el acceso al mundo laboral de colectivos en riesgo de exclusión social.

Los resultados de programas como Puente para encontrar empleo a personas con minusvalía; Alianza para ayudar a la integración laboral de profesionales con discapacidad intelectual; o Avant, destinado a sensibilizar al tejido empresarial acerca de las necesidades laborales específicas de este colectivo, avalan nuestra trayectoria y nos enorgullecen por la labor social y la ayuda que prestamos a estas personas y sus familias. Nuestra forma de expresar este convencimiento se resume en una frase: por la igualdad de oportunidades en el empleo.

Desde la creación de la Fundación, el principal objetivo ha sido fomentar la solidaridad y contribuir a cambiar la sociedad, así como favorecer a la par­ticipación de todas las personas a través de un empleo. El trabajo genera actividad económica y desarrollo del país y, al mismo tiempo, ayuda a integrar a las personas en la sociedad.

UN AÑO ESPECIAL

Nuestro afán de superación y de contribución a la mejora de la sociedad ha hecho que 2011 haya sido especial para la Fundación. Ha sido el año en el que hemos contribuido a abrir la puerta del mercado de trabajo a más personas desde nuestra creación. Hemos ofrecido nuestros servicios de orientación laboral y social, formación e inserción en el mercado a más de 400 personas, un 11% más que en 2010.

Una realidad que adquiere mayor trascendencia social cuando observamos que la media de contrataciones a través de la Fundación ha alcanzado las 35 incorporaciones mensuales. La experiencia de pertenecer a una organización como Randstad –presente en más de 40 países, con 357.000 contrataciones diarias y más de 71.000 empresa que ya han confiado en sus servicios- nos aporta un bagaje, un conocimiento y una sensibilidad especial del mercado, tanto nacional como internacional, que facilita la labora social de nuestra organización.

Los resultados de estos últimos cuatro años nos permiten mirar con satisfacción el pasado y con ilusión y optimismo un futuro que no se presenta fácil. A pesar de las complejidades que se prevén en los próximos meses, desde Randstad y nuestra Fundación redoblaremos los esfuerzos para seguir ayudando y acompañando a personas como Rosa María, Gloria, Jordi, José Luis, Sheila y muchos otros a los que hemos ayudado en los últimos años a encontrar su oportunidad laboral y a aportar su granito de arena en la sociedad.

Acerca de Maite Sáenz Blanco

ORH Grupo Editorial de Conocimiento y Gestión es mi proyecto profesional y vital, en el que reflejo mi forma de entender las relaciones empresa-empleado. Colaboro en numerosas iniciativas relacionadas con la Función RH tales como Top Employers España y Merco, y participo como jurado de distintos premios (Fun¬dipe, Empresa Flexible, Blogosfera RH, etc.). Mi trayectoria como periodista siempre se ha desarrollado en el entorno de la información especializada en gestión y, más concretamente, en la dirección de personas en las organizaciones. La mía es una carrera de fondo en la que la meta no es lo importante sino el camino recorrido.

Publicado el septiembre 30, 2012 en RSC. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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