Decálogo Innov@ción 2012

La innovación no está en la agenda estratégica de nuestras empresas y es eso precisamente lo que le falta para que su acometimiento no choque con la excusa del día a día. Así lo reconoce buena parte de los directivos encuestados en el estudio Innov@ción 2012, realizado por PeopleMatters y Ars et Inventio junto a la red social ideas4all, y para quienes la visión cortoplacista de la innovación y la presión del trabajo cotidiano son los principales frenos a la innovación en sus organizaciones.El informe contiene interesantes datos sobre la radiografía de la innovación en las organizaciones españolas, cómo es percibida por sus directivos, en qué departamentos está el germen de los procesos innovadores…, pero nosotros nos quedamos con el Decálogo de la Innovación que contiene. De su lectura se desprende que innovar es una cuestión de voluntad, trabajo y confianza a partes iguales:

1. “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” (Albert Einstein).
La rápida evolución del entorno en el que operan las compañías caracterizado por las exigencias cambiantes de los clientes, el mayor nivel de presión de la competencia y la reducción de márgenes asociada, convierten a la innovación en la opción preferencial frente a otras estrategias basadas en reducción de costes si lo que se pretende es mejorar el posicionamiento a largo plazo. La innovación debe ser un capítulo obligado en la estrategia de las compañías.

2. “No contrato gente inteligente para decirles lo que tienen que hacer” (Steve Jobs).
La implantación efectiva del proceso de innovación en una compañía depende en gran medida de que la alta dirección sea capaz de implantar una cultura que incentive la pasión, la participación y la libertad de ideas: pensar, actuar y… equivocarse, sobre todo esto último. La innovación se construye incentivando a la organización a pensar out of the box y no sólo hay que gestionarla, la innovación hay que liderarla.

3. “Creatividad es pensar en nuevas ideas, innovación es hacer cosas nuevas” (Theodore Levitt).
La innovación no es sólo creatividad y generación de nuevas ideas, cuando se habla de innovación se está hablando de convertir esas ideas en valor y resultados para el negocio de forma continua. La innovación no es una actividad de las compañías puedan plantearse de manera ocasional, y para ello requieren disponer de un proceso estructurado para su gestión.
El proceso de innovación requiere saber combinar la intuición con el método (los dos hemisferios cerebrales de la empresa).

4. “Creo bastante en la suerte, he constatado que cuanto mas duro trabajo, mas suerte tengo” (Thomas Jefferson).
Debemos eliminar de nuestra mente la idea de que la innovación es una nebulosa, la innovación dentro de las compañías debe ser considerado un proceso estratégico y como tal debe estar inspirado en una visión (por qué innovar y que queremos conseguir con la innovación), tener definida una organización y unos procesos que faciliten su ejecución, utilizar unas técnicas y herramientas adecuadas a la cultura de la organización y disponer de un sistema de indicadores que permitan su seguimiento. Es necesario disponer de un proceso estructurado de gestión de la innovación.

5. “El trabajo en equipo es el combustible que permite que gente normal logre resultados extraordinarios” (A. Carnegie).
El ratio de éxito de la innovación se incrementa si se escucha e implica a la gente adecuada. Empleados, clientes, proveedores y demás stakeholders del negocio deben estar involucrados en el proceso de generación de ideas e innovación. La innovación no debe ser una responsabilidad exclusiva del área de innovación, y a veces excede el propio ámbito de la compañía.

6. “Sólo es posible avanzar cuando se mira lejos” (José Ortega y Gasset).
El proceso de innovación debe ser un proceso con miras al largo plazo, pero en el que se deben balancear y combinar adecuadamente distintos tipos de iniciativas: innovación de carácter evolutivo (más propia de procesos de mejora continua) con iniciativas de  carácter más disruptivo, iniciativas con resultados y retornos a corto plazo frente a otras orientadas más a largo plazo, o iniciativas de innovación basadas en el negocio actual frente a otras basadas en posibles nuevos modelos de negocio. El objetivo es el largo plazo, pero es necesario afianzarse y apoyarse en el corto plazo.

7. “Mide lo que sea medible y haz medible lo que no lo sea” (Galileo Galilei).
Se suele decir que lo que no se mide no se puede gestionar. Es necesario disponer de un sistema de ratios e indicadores específicos de innovación que permita conocer la situación y evolución de la compañía, así como facilitar su comparación con otras empresas.
Sólo con datos se podrá tener una idea clara de dónde se está, cuáles son los próximos objetivos a conseguir y qué hay que hacer para alcanzarlos.

8. “Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa” (Mark Twain).
Las nuevas ideas surgen fundamentalmente desde el interior de las organizaciones y la clave del éxito consiste no sólo en disponer de gente preparada, sino entusiasmada, comprometida y con capacidad de trabajar de forma colaborativa: ninguna invención es totalmente nueva, emerge de una anterior. Los procesos, las técnicas y las herramientas no garantizan la innovación, las personas son la clave para que la innovación se produzca… o no.

9. “La función de la empresa es crear clientes” (Peter Drucker).
Sin duda una organización enfocada a la innovación y mejora continua lo tiene que procurar en todos sus ámbitos de actuación, sin embargo donde realmente tiene sentido innovar es en aquellas áreas directamente relacionadas con sus clientes, que es la razón de ser de cualquier compañía. El cliente debe ser el centro de cualquier estrategia de innovación para conseguir proporcionarle experiencias únicas, simples y personalizadas.

10. “Sólo los más sabios o los mas necios nunca cambian” (Confucio).
La puesta en marcha de casi cualquier iniciativa de innovación lleva inequívocamente aparejada la superación del status quo y paradigmas asumidos así como algún cambio dentro de la organización (de prioridades, procesos, capacidades, …), por lo que siempre surgirá la necesidad de derribar barreras e inercias establecidas. La innovación es un proceso de cambio y, como tal, hay que gestionarlo.

Si quieres consultar el informe completo puedes hacerlo aquí.

Acerca de Maite Sáenz Blanco

ORH Grupo Editorial de Conocimiento y Gestión es mi proyecto profesional y vital, en el que reflejo mi forma de entender las relaciones empresa-empleado. Colaboro en numerosas iniciativas relacionadas con la Función RH tales como Top Employers España y Merco, y participo como jurado de distintos premios (Fun¬dipe, Empresa Flexible, Blogosfera RH, etc.). Mi trayectoria como periodista siempre se ha desarrollado en el entorno de la información especializada en gestión y, más concretamente, en la dirección de personas en las organizaciones. La mía es una carrera de fondo en la que la meta no es lo importante sino el camino recorrido.

Publicado el octubre 14, 2012 en INNOVACIÓN y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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