“Hay muchas dudas entre los empleados sobre el verdadero compromiso de los CEO’s con la igualdad”

Las empresas pierden mujeres en cada nivel y de las que comienzan su andadura profesional desde la base sólo el 3% llegan a la posición de CEO. Esta sub-representación femenina en todos los niveles profesionales de las organizaciones ha sido uno de los datos más significativos aportados por Joanna Barsh, socia de McKinsey y autora de “How remarkable women lead”, durante su participación en el II Encuentro Santander Mujer y Empresa organizado la pasada semana por Grupo Santander.

Barsh ha resumido en cuatro las grandes barreras a las que se enfrentan las mujeres en lo que al desarrollo de su carrera profesional se refiere:
 Obstáculos estructurales. A su juicio, falta una auténtica esponsorización interna de las capacidades directivas de las mujeres, y advirtió que “hay muchas dudas entre los empleados sobre verdadero compromiso del CEO con la igualdad”.
→ Estilo de vida. A pesar de los indudables avances alcanzados, todavía hay que profundizar más en ampliar las medidas para equilibrar la vida privada y laboral, haciendo de ello una cuestión de igual responsabilidad para hombres y para mujeres.
→ Cuestiones institucionales. Prevalecen muchas ideas preconcebidas sobre lo que es tener éxito profesional no sólo en los hombres sino también en las mujeres, y tanto es así que, por ejemplo, recordó una de las realidades más palmarias de la realidad de la progresión de carrera dentro de las empresas: las mujeres suelen ser promocionadas en base a resultados y los hombres en base a su potencial. Y en esta misma línea confirmó otro estereotipo clásico relativo a la forma en que se escucha a las mujeres y a los hombres: “Mientras que en ellas vemos agresividad en ellos vemos asertividad”.
→ Miedos y creencias individuales. Finalmente admitió también las propias limitaciones que las mujeres se imponen a sí mismas y en las que el miedo a asumir riesgos justifica la inacción.

Para superar estos frenos la socia de McKinsey ha puesto el foco de la acción en el liderazgo centrado, un liderazgo que desde la realidad del día a día empresarial demuestre su compromiso con la diversidad y con los valores de igualdad, y que se convierta así en el auténtico catalizador del cambio transformacional. Razones para que el liderazgo se alinee en esta dirección las hay y son tan poderosas como el hecho de que el talento, tan codiciado para revalorizar continuamente los proyectos empresariales, no conoce de sexos y sí de cualificación.

Acerca de Maite Sáenz Blanco

ORH Grupo Editorial de Conocimiento y Gestión es mi proyecto profesional y vital, en el que reflejo mi forma de entender las relaciones empresa-empleado. Colaboro en numerosas iniciativas relacionadas con la Función RH tales como Top Employers España y Merco, y participo como jurado de distintos premios (Fun¬dipe, Empresa Flexible, Blogosfera RH, etc.). Mi trayectoria como periodista siempre se ha desarrollado en el entorno de la información especializada en gestión y, más concretamente, en la dirección de personas en las organizaciones. La mía es una carrera de fondo en la que la meta no es lo importante sino el camino recorrido.

Publicado el noviembre 13, 2012 en CONCILIACIÓN y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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